Estimados Señores y Señoras:
Hoy, la inspiración con la que se potencia un mejor futuro, la reverencia al deber sagrado de educar y el reconocimiento del deber para con nuestra gente me mueven en el interés de presentarme como candidata a la presidencia de la Universidad de Puerto Rico.
Por más de veinte años he sido parte de comunidades universitarias diversas en el medio oeste estadounidense y en Puerto Rico. Mis experiencias como estudiante, como parte de la facultad y administración y en el ejecutivo me han preparado para entender las perspectivas diversas que conforman la comunidad universitaria. La Universidad es mi pasión porque el salón de clases representa el encuentro donde aquellos debidamente cualificados contribuimos a facilitar experiencias de enseñanza que aporten al éxito de nuestros estudiantes.
Aspiro a convertirme en la presidenta de la Universidad de Puerto Rico en mi interés de liderar una institución que llena de honra a todos los puertorriqueños en un momento histórico para el que mi formación y experiencias me posicionan excepcionalmente. Tengo profundo entendimiento de la responsabilidad que busco asumir. Liderar la Universidad es trabajo arduo para la grandeza, compromiso inmutable para la innovación y búsqueda constante de convergencias.
La Universidad de Puerto Rico representa la esperanza de un mejor futuro para todos los puertorriqueños. La Universidad también es un vórtice que genera movimiento para la creación de nuevas ideas, la experimentación que reta las fronteras del conocimiento, la creación artística que reta las fronteras de lo establecido… En fin, la cara con la que presentamos al mundo el talento, la inventiva y creatividad, el rigor y la perseverancia de nuestra gente. Sin educación no hay desarrollo económico, no hay movilización social ni producción creativa, no hay crecimiento humano. La educación es liberación y la universidad provee el contexto y contenido que se compromete con ese florecimiento que nuestra condición humana nos exige.
Cómo me presento ante esta comunidad.
Me presento como estudiante de 16 años en Mayagüez, aprovechada intelectualmente pero perdida en un contexto para el que mi corta edad no me había preparado. Retando al destino años después para, contra viento y marea, completar mis estudios como estudiante no tradicional y poder tener un futuro prometedor para mis cinco hijos allende los mares. Como egresada de una institución cobijada bajo la designación de “land grant”, Iowa State University, soy producto, al igual que mis hijos, de una comunidad maravillosamente enfocada en el bienestar de los ciudadanos e indudablemente comprometida con la búsqueda incesante del conocimiento.
Me presento como facultad en instituciones pequeñas y grandes donde el amor por ofrecer el regalo que sigue dando, la educación, me concienció de mi responsabilidad de continuar siempre en búsqueda de nuevos conocimientos, nuevas maneras de hacer las cosas. El salón de clases, mis estudiantes, me inspiran a entender la responsabilidad de ser siempre mejor, aprender más, no conformarme con mantenerme al día sino adelantarme a las tendencias y permanecer abierta a entender que siempre hay algo nuevo que aprender.
Me presento como administradora en roles institucionales y de manejo de proyectos subvencionados gracias a lo que he experimentado la gran responsabilidad que conlleva la rendición de cuentas y la transparencia y los retos de promulgar nuevas iniciativas y promoverlas de modo que lo nuevo siempre esté asentado en el respeto por la historia.
Me presento como presidenta de una universidad privada sin fines de lucro donde, tras la estabilidad de una administración de 40 años, motivé cambios con el fin de que la institución evolucionara en busca de atender los cambios paradigmáticos que ya experimenta la educación postsecundaria en Puerto Rico y en el mundo: con la firme base de la toma de decisiones basadas en datos, alejándose de la improvisación y en constante colaboración, con la excelencia como mensaje central de la cultura universitaria.
Mi formación académica y profesional en instituciones varias me permiten entender multiplicidad de contextos, necesidades, marcos teóricos y prácticas a considerar en la necesaria transformación de la Universidad de Puerto Rico. Mi cariño y respeto por esta institución en su rol como baluarte de las artes y las ciencias en nuestra isla está enraizado más profundamente aún por el amor de mi padre a su adorado campus de Utuado el cual ayudó a fundar hace ya más de 45 años.
Damas y caballeros, colegas, estudiantes, padres, puertorriqueños y puertorriqueñas, visitantes, personas de otros países que también se nutren de las valiosas aportaciones que hace nuestra Universidad al mundo, por lo antes expuesto, me presento como candidata a tomar las riendas y contribuir a enderezar el destino de esta institución, esta comunidad, que constituye la Universidad de Puerto Rico.
Presento mi candidatura con emoción, firmeza y humildad, reconociendo la enorme y seria encomienda de la misión institucional de Nuestra Universidad y del compromiso que conlleva representar la institución postsecundaria de mayor trascendencia y más larga historia en
Puerto Rico.
Es mi deseo que, en el plan que presento puedan apreciar mi interpretación de propuestas que buscan alinear el plan estratégico y el plan fiscal de la universidad con las necesidades apremiantes de la comunidad universitaria. Espero poder tener la oportunidad de presentarlas detalladamente durante el proceso de consulta.
A su disposición, quedo.
Cordialmente,
Dra. Zayira Jordán Conde
